Una vez más, Shantideva

Camino al despertar: el manual budista que te cambiará la vida

Hay tantos, tantísimos textos budistas, que, si preguntáramos a diez representantes de distintas tradiciones del Buda que nos dijeran diez títulos imprescindibles del cánon, no debería haber unanimidad. Sin embargo, no sería de extrañar que el Bodhisattvacharyavatara apareciera en todas y cada una de dichas listas. Tal es su carácter paradigmático. 

¿Qué se puede decir de la obra Bodhisattvacharyavatara? 

Si hacemos una búsqueda rápida, encontramos que se ha traducido como “la práctica”, “el camino” o “el estilo de vida del o la bodhisattva”. También es claro que es la obra -y el dato- más conocido de Shantideva, su autor, un maestro budista indio que estudió en la prestigiosa universidad monástica de Nalanda. Se dice que es “un clásico que ofrece desde prácticas sencillas para tratar las emociones destructivas hasta el análisis más refinado sobre la verdad última”; y, de forma más sintética, se considera “un manual sobre los fundamentos teóricos y prácticos del camino espiritual budista”.

Una mirada contemporánea sobre la ética budista

Pero indaguemos un poco más. La última referencia que recuerdo haber leído sobre esta obra fue de Jay Garfield, en un libro y también un pódcast sobre la ética budista. En su particular estilo, riguroso y a la vez accesible y sugerente, Garfield propone traducirlo así: “Cómo llevar una vida despierta”, ya que lo entiende como un manual para el despertar. Lo considera la presentación más sistemática de la ética budista en la tradición mahayana —o del camino amplio, que engloba el budismo zen japonés, el chan chino, el vajrayana himalaico—. Y lo sitúa como un vínculo muy importante en la red de textos que ha alimentado todas las obras budistas, en una suerte de alegre coautoría. Por eso sugeríamos que no se podría entender el budismo de nuestros días, por lo menos el mahayana, sin el nodo del Bodhisattvacharyavatara

De forma más personal, Garfield destaca que este texto tiene la particularidad de mostrar un camino: un tránsito desde el miedo y la confusión hasta la claridad y la confianza, que se despliega a través del cultivo de varias actitudes morales que nos permiten cambiar nuestra visión. Esto último es crucial y, de acuerdo con el profesor estadounidense, es lo que distingue la ética budista de la occidental. Su tarea no consiste en obtener unos determinados resultados en el mundo, ni cincelar un determinado carácter de buena persona, ni en adecuar lo que hacemos a unos principios trascendentes que marcan lo que está bien y lo que está mal. Por el contrario, la misión de la ética es transformar nuestra percepción del mundo, de nosotras mismas y de los otros seres vivos.

Para presentar este camino, Shantideva usa un estilo tremendamente personal, afectivo y directo. Su discurso en primera persona, hablando de los retos que enfrenta, del terror ante las aflicciones, del entusiasmo por los remedios que se aplica a sí mismo, nos predispone a abrirnos. Y ese uso de los afectos no es casual: se toma muy en serio el efecto que tienen nuestra emociones en la forma cómo nos relacionamos con la experiencia. Y, en la línea, Garfield dice que Shantideva pretende orientarnos con su ejemplo: “Puedes imaginar a Shantideva sentado a tu lado o rodeándote con su brazo y diciéndote: ‘Sé cómo te sientes. Déjame ponerle palabras. Déjame mostrarte adónde puedes llegar y cómo puedes sentirte. He estado ahí’”.

En el corazón de la enseñanza, el corazón del despertar

Parece haber consenso en los hitos de esta enseñanza. Cualquiera que lo haya leído recordará el capítulo sobre la paciencia, con sus advertencias hacia la ira, sus imágenes y consejos para combatir el enfado. También destaca el capítulo sobre la sabiduría, una de las síntesis más conocidas de la filosofía del madhyamaka o camino medio. Y es muy popular su último capítulo de dedicatoria, que se ha convertido en una plegaria recitada en todo el mundo.

Pero, ante todo, no se puede hablar de este texto sin hablar de la bodhichitta: la mente o el corazón del despertar. En palabras de Shantideva, la bodhichitta consiste en “una determinación irreversible de liberar completamente a los seres infinitos”, y a ese deseo transformador le dedica los versos más dulces del texto. Con entusiasmo, escribe:  “esa extraordinaria joya de la mente, ¡que nazca es una maravilla sin precedente!”. De hecho, los diez capítulos de esta obra están destinados a hacer surgir, cuidar y expandir este estado de mente que se expresa en un deseo de liberarse de las aflicciones y la confusión para poder ayudar a todos los seres vivos a hacer lo mismo. Por encima del estilo sugerente, del tono personal, de las metáforas memorables o de la erudición filosófico, la bodhichitta es el corazón de la práctica de los y las bodhisattvas, y la única razón de ser de esta enseñanza. 

¿Por qué escribir sobre el Bodhisattvacharyavatara una vez más?

En lugar de preguntarnos por qué escribir otra vez sobre el Bodhisattvacharyavatara, deberíamos preguntarnos por qué seguir estudiando, reflexionando y practicando estas enseñanzas para transformarnos. Aunque, en realidad, esa pregunta se responde por sí sola. Mientras nos arrastre la falta de atención, nos queme la ira, nos empequeñezca la tacañería, nos distraigan múltiples apegos, nos cueste mantener nuestros compromisos, nos drenen las contrariedades y las molestias, no encontremos una alegría estable en hacer lo que nos conviene…, y, en definitiva, mientras nos encorsete el egocentrismo, este texto seguirá siendo un bálsamo, una medicina, una joya que concede todo los deseos, exactamente lo que Shantideva deseaba ofrecernos. 

¿Buscas una oportunidad para conocer o volver al Bodhisattvacharyavatara?

Tienes suerte: en septiembre de 2025, Lama Norbu, maestro de Casa Virupa, guiará un grupo de estudios sobre este texto. El curso se basará en las enseñanzas sobre el Bodhisattvacharyavatara impartidas por Su Santidad Ratna Vajra Rinpoche, representante de la escuela Sakya. Lama Norbu comentará dichas sesiones, propondrá contemplaciones y responderá a las investigaciones personales que nos permitan profundizar en esta extraordinaria enseñanza.

Fuentes