Estas enseñanzas se ofrecen bajo la lógica de dāna, la práctica del donativo consciente. Eso significa que no fijamos un precio cerrado, sino que invitamos a cada persona a contribuir según sus posibilidades, sosteniendo así los gastos de gestión y la continuidad de este tipo de espacios.
Entendemos dāna como un gesto de corresponsabilidad: lo que recibimos —enseñanzas, acompañamiento, estructura— solo es posible porque hay personas que lo apoyan materialmente. Tu aportación, sea mayor o menor, es una forma de valorar, cuidar el proyecto y permitir que otras personas, quizás con menos recursos, también puedan acceder a las enseñanzas. Te animamos a tomarte un momento para sentir qué te gustaría y puedes ofrecer, desde la gratitud y la honestidad.
Si en este momento necesitas ofrecer una cantidad distinta dentro o fuera de estas franjas, eres muy bienvenida a hacerlo. Lo importante es que tu donativo nazca de la libertad. ¡Muchísimas gracias por tu colaboración!