Hacer un retiro es una oportunidad para detener el ritmo habitual y dedicar tiempo exclusivo a la práctica y la reflexión. Al apartarnos de las distracciones diarias, la mente gana espacio para calmarse, ver con mayor claridad y profundizar en aquello que realmente importa.
En el caso de una práctica Vajrayana, disponer de tiempo continuado permite no solo recibir las explicaciones necesarias, sino también familiarizarnos gradualmente con una forma de meditación que requiere enseñanza, práctica y repetición.