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Un equilibrio atento, por Alan Wallace

Foto del escritor: Casa VirupaCasa Virupa

Actualizado: 22 jul 2022

ĀæQuĆ© querĆ­a decir realmente el Buda con ā€œatenciĆ³n plenaā€? B. Alan Wallace describe las implicaciones en tu prĆ”ctica que puede tener una comprensiĆ³n incorrecta del tĆ©rmino. ArtĆ­culo traducido por Casa Virupa de Tricycle.


El acadĆ©mico y maestro budista B. Alan Wallace es un autor y traductor de textos budistas prolĆ­fico. Graduado en FĆ­sica y la FilosofĆ­a de la Ciencia por el Amherst College y doctor en Estudios Religiosos por la Universidad de Stanford, dedica mucho de su tiempo a combinar sus intereses en el estudio de las tradiciones filosĆ³ficas y contemplativas budistas y su relaciĆ³n con la ciencia moderna.



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Wallace es fundador y presidente del Instituto Santa Barbara para los Estudios de la Consciencia, en Santa Barbara, California. AquĆ­ habla con Tricycle en profundidad sobre lo que Ć©l considera una prĆ”ctica budista esencial pero ampliamente malinterpretada: la meditaciĆ³n en atenciĆ³n plena. Wallace argumenta que nuestra mala comprensiĆ³n de esta prĆ”ctica tiene implicaciones profundas para nuestra prĆ”ctica meditativa y podrĆ­a alejarnos del fruto Ćŗltimo de la prĆ”ctica budista: la liberaciĆ³n del sufrimiento y de sus causas subyacentes. Esta entrevista se llevĆ³ a cabo por email a lo largo de varios meses en 2007.


Durante los Ćŗltimos meses has estado dialogando con muchos maestros budistas acerca de la atenciĆ³n plena. ĀæQuĆ© te llevĆ³ a centrarte en este tema? Desde hace aƱos, me han desconcertado las discrepancias entre las descripciones de la atenciĆ³n plena que ofrecen, por un lado, muchos maestros modernos de Vipassana y psicĆ³logos que se basan en ellos y, por el otro, las definiciones de atenciĆ³n plena que encontramos en la literatura budista tradicional Theravada y Mahayana. Cuando me di cuenta por primera vez de esta discrepancia hace unos treinta aƱos, pensĆ© que quizĆ”s se debĆ­a a diferencias entre el budismo Theravada y Mahayana. Pero cuanto mĆ”s lo investigaba, mĆ”s veĆ­a que las fuentes tradicionales Theravada y Mahayana estĆ”n, en gran medida, de acuerdo entre ellas, y que eran las explicaciones modernas de la atenciĆ³n plena las que se alejaban de ambas tradiciones.


ĀæDe quĆ© forma discrepan las explicaciones modernas? A pesar de que a atenciĆ³n plena (sati) se equipara a menudo con atenciĆ³n desnuda, mis conversaciones con (y los recientes estudios de las obras de) los eruditos monjes Bhikkhu Bodhi y Bhikkhu Analayo, y Rupert Gethin, presidente de la Sociedad de Texto Pali, me llevaron a la conclusiĆ³n de que la atenciĆ³n desnuda corresponde mucho mĆ”s al tĆ©rmino Pali manasikara, que se traduce comĆŗnmente como ā€œatenciĆ³nā€ o ā€œcompromiso mentalā€. Esta palabra se refiere a las fracciones de segundo iniciales de la simple percepciĆ³n de un objeto, antes de que se empiece a reconocer, identificar y conceptualizar, y en los textos budistas no se considera como un factor mental positivo. Es Ć©ticamente neutral. El significado primario de sati, por otro lado, es recuerdo, no-olvido. Esto incluye memoria retrospectiva de las cosas del pasado, recordar hacer algo potencialmente en el futuro y un recuerdo centrado en el presente en el sentido de mantener una atenciĆ³n inquebrantable a la realidad presente. El opuesto de la atenciĆ³n plena es el olvido, de modo que la atenciĆ³n plena aplicada a la respiraciĆ³n, por ejemplo, implica una atenciĆ³n continua e inquebrantable a la respiraciĆ³n. La atenciĆ³n plena se puede utilizar para mantener la atenciĆ³n desnuda (manasikara), pero ninguna fuente budista tradicional iguala la atenciĆ³n plena con una atenciĆ³n tal.


ĀæExplicĆ³ alguna vez el Buda el tĆ©rmino manasikara en sus instrucciones sobre la atenciĆ³n plena? No que yo sepa. El tĆ©rmino se encuentra mĆ”s preeminentemente en tratados sobre psicologĆ­a budista basados en el Abhidhamma. En las instrucciones prĆ”cticas del Buda sobre tanto samatha (meditaciĆ³n de calma) y vipassana (meditaciĆ³n de comprensiĆ³n), los tĆ©rminos sati y sampajanna son los que aparecen mĆ”s a menudo. Sampajanna se suele traducir del Pali como ā€œcomprensiĆ³n claraā€, pero este tipo de conciencia siempre tiene una cualidad reflexiva: siempre conlleva la observaciĆ³n del estado de nuestro cuerpo o mente, a veces en relaciĆ³n con nuestro entorno. Por esta razĆ³n, prefiero traducir sampajanna como ā€œintrospecciĆ³nā€, que aquĆ­ conlleva observaciĆ³n discernidora no solo de nuestra mente, sino tambiĆ©n de nuestras actividades fĆ­sicas y verbales.


ĀæCuĆ”les son algunos de inconvenientes de ver la meditaciĆ³n tan solo como un proceso de atenciĆ³n desnuda? Cuando la atenciĆ³n plena se iguala a la atenciĆ³n desnuda, puede llevarnos con facilidad a la idea equivocada de que cultivar la atenciĆ³n plena no tiene nada que ver con la Ć©tica o con el cultivo de estados mentales saludables y el atenuar los estados malsanos. Nada podrĆ­a estar mĆ”s lejos de la verdad. En el Abhidhamma Pali, en el que la atenciĆ³n plena se nombra como un factor mental positivo, no se la describe como atenciĆ³n desnuda, sino como un factor mental que distingue claramente estados mentales y comportamientos sanos y malsanos.

Entonces, ĀæcuĆ”l es el rol de la atenciĆ³n desnuda? El cultivo de la atenciĆ³n desnuda es valioso de muchas maneras, y la investigaciĆ³n acerca de sus beneficios para trastornos psicolĆ³gicos y fisiolĆ³gicos estĆ” creciendo rĆ”pidamente. Pero es incorrecto igualar esto a la atenciĆ³n plena, y un error aĆŗn mayor el creer que eso es todo lo que es vipassana. Si ese fuera el caso, todas las enseƱanzas del Buda acerca de la Ć©tica, samadhi (la atenciĆ³n altamente concentrada) y la sabidurĆ­a serĆ­an irrelevantes. Demasiado a menudo, la gente que supone que la atenciĆ³n desnuda es todo lo que hay en la meditaciĆ³n considera que el resto del budismo es palabrerĆ­a. Se descartan las enseƱanzas esenciales en vez de nuestras propias preconcepciones.

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A menudo se afirma que la conciencia desnuda prevendrĆ” automĆ”ticamente el surgimiento de pensamientos malsanos. ĀæHay algĆŗn sustento para esta interpretaciĆ³n en los textos?

La conciencia desnuda como la conciencia calmada, no reactiva de nuestro objeto meditativo juega un rol crucial en la prĆ”ctica de samatha, que alivia estados mentales afligidos tales como el ansia, la aversiĆ³n, la insulsez, la agitaciĆ³n y la duda. TambiĆ©n hay muchas referencias en los textos budistas a gente que consiguiĆ³ una comprensiĆ³n profunda y liberadora mediante lo que parece ser atenciĆ³n desnuda. QuizĆ”s el caso mejor conocido sea el del asceta Bahiya. DespuĆ©s de convertirse en un contemplador altamente realizado, se dio cuenta de que todavĆ­a no habĆ­a conseguido la liberaciĆ³n, por lo que buscĆ³ la guĆ­a del Buda, quien le dijo: ā€œEn referencia a lo visto, solo habrĆ” lo visto. En referencia a lo oĆ­do, solo lo oĆ­do. En referencia a lo sentido, solo lo sentido. En referencia a lo percibido, solo lo percibido. AsĆ­ es como deberĆ­as entrenarte.ā€ Y Bahiya logrĆ³ inmediatamente la liberaciĆ³n.


PodrĆ­amos concluir fĆ”cilmente de esto que la atenciĆ³n desnuda es todo lo que se necesita en la meditaciĆ³n de comprensiĆ³n. Pero debemos recordar que el caso de Bahiya era excepcional. Ya habĆ­a logrado un nivel de maduraciĆ³n espiritual muy elevado antes de conocer al Buda, por lo que estas instrucciones esenciales eran lo Ćŗnico que necesitaba para purificar completamente su mente de aflicciones mentales. Para el resto de nosotros, la rica diversidad de teorĆ­as y prĆ”cticas en el budismo pueden ser de gran ayuda. La conciencia desnuda puede jugar un rol importante en esto y, en ocasiones, puede efectivamente evitar que surjan pensamientos malsanos. Pero si nos centramos Ćŗnicamente en la atenciĆ³n desnuda, Ā”tambiĆ©n puede prevenir que surjan pensamientos sanos! Por ejemplo, las meditaciones para el cultivo de las cuatro virtudes sublimes de amor benevolente, compasiĆ³n, alegrĆ­a empĆ”tica y ecuanimidad se practican con atenciĆ³n plena, no con atenciĆ³n desnuda. La atenciĆ³n desnuda no es una prĆ”ctica completa, y por sĆ­ misma puede ser de ayuda pero tambiĆ©n muy limitadora.


ĀæTienen alguna relevancia prĆ”ctica las diferentes definiciones de la atenciĆ³n plena? ĀæO se trata simplemente de un problema de semĆ”ntica? Es mucho mĆ”s que un problema de semĆ”ntica. En el castellano comĆŗnmente usado, el tĆ©rmino atenciĆ³n plena simplemente significa estar consciente o atento. Sati tiene una connotaciĆ³n mucho mĆ”s rica, de modo que se aconseja encarecidamente a aquellos que deseen practicar la meditaciĆ³n budista que consigan una comprensiĆ³n de este y otros tĆ©rminos relacionados lo mĆ”s clara posible, basada en las fuentes mĆ”s acreditables que encuentren. Si no, la meditaciĆ³n budista se convierte rĆ”pidamente en una especie de mentalidad de ā€œestar aquĆ­ ahoraā€, en la que se pierde la extraordinaria profundidad y riqueza de las tradiciones meditativas budistas.


ĀæAyudarĆ­a el estandarizar el significado de atenciĆ³n plena? Por respeto a la integridad de cada tradiciĆ³n, serĆ­a un error el forzarlas a todas en el mismo molde. Es importante ser sensible a las diferencias entre las diferentes escuelas. Pero en tanto que los discursos atribuidos al Buda y los comentarios principales estĆ”n de acuerdo en el significado de la atenciĆ³n plena, los budistas de todas las escuelas deberĆ­an reconocerlo.


En su obra clĆ”sica del siglo quinto El Camino de la PurificaciĆ³n, Buddhaghosa, el comentarista mĆ”s conocedor de la tradiciĆ³n Theravada, empieza su explicaciĆ³n de este tema exponiendo que es a travĆ©s de la atenciĆ³n plena que somos capaces de recordar cosas o acontecimientos del pasado, lo que refleja la definiciĆ³n del Buda de este tĆ©rmino. Su caracterĆ­stica, escribe Buddhaghosa, es ā€œno flotanteā€, en el sentido que la mente estĆ” centrada muy de cerca en el objeto de atenciĆ³n escogido. Su propiedad es ā€œno perderā€, nos indica que la atenciĆ³n plena nos permite mantener nuestra atenciĆ³n sin olvido. Su manifestaciĆ³n es ā€œprotegerā€ o estar ā€œcara a cara con el objetoā€, lo que implica que ā€œla cuerda de la atenciĆ³n plenaā€ sostiene la atenciĆ³n firmemente a su objeto elegido, sea un objeto Ćŗnico y relativamente estable o un continuo de eventos interrelacionados. Su base es el ā€œdarse cuenta poderosoā€, lo que sugiere que su cualidad discernidora, que es crucial cuando practicamos satipatthana de cerca (las Cuatro Aplicaciones de la AtenciĆ³n Plena): atenciĆ³n plena del cuerpo, de los sentimientos, de los pensamientos y de otros fenĆ³menos. Como dice Buddhaghosa, esa atenciĆ³n plena deberĆ­a verse como un poste fijado en su objeto y como un guardiĆ”n que protege las puertas de la percepciĆ³n. Sobre la base de esta explicaciĆ³n clĆ”sica y acreditada, podemos ver fĆ”cilmente por quĆ© la atenciĆ³n plena es esencial para samatha y vipassana en particular y para la prĆ”ctica espiritual en general. Tradicionalmente, samatha es el mĆ©todo principal para cultivar atenciĆ³n plena, mientras que en la prĆ”ctica de vipassana se aplica atenciĆ³n plena y sabidurĆ­a (panna) al cuerpo, la mente, los sentimientos y otros fenĆ³menos.


En su rol psicolĆ³gico como el recuerdo, sati es una facultad mental ordinaria que usamos en la vida cotidiana. Algunos de los ejercicios del satipatthana, tales como contemplar las partes anatĆ³micas del cuerpo, no se pueden hacer con la atenciĆ³n desnuda (por ejemplo, de la forma en que se usa satipatthana en la prĆ”ctica de escanear mentalmente las sensaciones corporales). En todos los casos, la atenciĆ³n plena que se cultiva en la prĆ”ctica espiritual se aplica con inteligencia discernidora, observando a menudo los fenĆ³menos dentro de los contextos de las categorĆ­as budistas tales como los cinco agregados. Esto es evidente en el discurso primario del Buda acerca de satipatthana, que va mucho mĆ”s allĆ” de la atenciĆ³n desnuda.


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ĀæCuĆ”l es la diferencia entre atenciĆ³n plena y atenciĆ³n plena correcta? ĀæExiste una atenciĆ³n plena incorrecta? Un francotirador escondido entre la hierba, que estĆ” esperando para disparar a su enemigo, podrĆ­a estar silenciosamente consciente de cualquier cosa que surja en cada momento. Pero dado que estĆ” decidido a matar, estĆ” practicando atenciĆ³n plena incorrecta. De hecho, lo que estĆ” practicando es atenciĆ³n desnuda sin un componente Ć©tico. En tĆ©rminos generales, la atenciĆ³n plena correcta tiene que estar integrada con sampajanna (de nuevo, la introspecciĆ³n implica comprensiĆ³n clara) y es solo cuando estas dos trabajan juntas que la atenciĆ³n plena correcta puede llevar a cabo su propĆ³sito. En particular, en la prĆ”ctica de las Cuatro Aplicaciones de la AtenciĆ³n Plena, la atenciĆ³n plena correcta debe darse en el contexto Ɠctuple Noble Camino al completo: Por ejemplo, debe estar guiada por la visiĆ³n correcta, motivada por la intenciĆ³n correcta, basada en la Ć©tica y cultivada en conjunciĆ³n con el esfuerzo correcto. Sin la visiĆ³n correcta o la intenciĆ³n correcta, podrĆ­amos estar practicando atenciĆ³n desnuda sin que se llegarĆ” a convertir nunca en la atenciĆ³n plena correcta. Por tanto, la atenciĆ³n desnuda no recoge de ninguna manera el significado completo de vipassana, sino que representa Ćŗnicamente la fase inicial en el desarrollo meditativo de la atenciĆ³n plena correcta.


Hay una tendencia en ciertos cĆ­rculos para favorecer la prĆ”ctica de vipassana por encima de la prĆ”ctica de samatha. ĀæPuedes decir algo al respecto? El tĆ©rmino samatha, traducido como ā€œcalmaā€ o ā€œquiescencia meditativaā€, se refiere al amplio rango de prĆ”cticas cuyo propĆ³sito es el alcanzar el samadhi, o atenciĆ³n altamente enfocada o concentraciĆ³n unipuntual. Tanto la atenciĆ³n plena como la introspecciĆ³n son parte integral de todas las prĆ”cticas de samatha, y la conciencia concentrada que se consigue a travĆ©s una prĆ”ctica asĆ­ puede aplicarse a cualquier tipo de objeto, grande o pequeƱo, simple o complejo, relativamente estable o cambiante. Numerosas escuelas budistas contemporĆ”neas ignoran o, como mucho, marginan la prĆ”ctica de samatha, sean Zen, Theravada o de Budismo Tibetano. Al enfatizar la ā€œiluminaciĆ³n repentinaā€, la tradiciĆ³n Zen no enseƱa samatha como una prĆ”ctica separada. MĆ”s bien, se incorpora en la prĆ”ctica de zazen de ā€œsimplemente sentarseā€ y en las meditaciones sobre koans. Esta misma tendencia se ha trasladado recientemente a la tradiciĆ³n moderna vipassana, que quita el Ć©nfasis en samatha. Pero en la literatura tradicional Theravada y Mahayana, las prĆ”cticas de samatha toman un rol central en la trĆ­ada familiar de Ć©tica, equilibrio mental (el significado amplio de samadhi) y sabidurĆ­a. AdemĆ”s, la variedad de prĆ”cticas budistas que se enseƱan en la categorĆ­a de samadhi cubren mucho mĆ”s que simplemente el desarrollo de la concentraciĆ³n unipuntual. Estas prĆ”cticas estĆ”n dirigidas al cultivo de estados excepcionales de salud mental y equilibrio, y todas las meditaciones de comprensiĆ³n se practican de forma Ć³ptima con ese fundamento. Sin atenciĆ³n plena no se puede desarrollar equilibrio mental. Y sin la estabilidad y la intensidad de la atenciĆ³n que se consiguen a travĆ©s de la prĆ”ctica de samatha, las prĆ”cticas de sabidurĆ­a budistas estĆ”n destinadas a estar incapacitadas por la agitaciĆ³n mental, el aburrimiento y otros obstĆ”culos. La Ć©tica y el equilibrio mental se apoyan la una al otro, de la misma forma que samatha y vipassana.


La atenciĆ³n plena como prĆ”ctica se asocia normalmente con la tradiciĆ³n Theravada. ĀæQuĆ© rol juega en la prĆ”ctica Vajrayana? La atenciĆ³n plena, al ser la facultad de sostener una atenciĆ³n continua en un objeto elegido, es indispensable para todo tipo de meditaciĆ³n. En los mĆŗltiples ejercicios de visualizaciĆ³n que se incluyen en las meditaciones Vajrayana, la atenciĆ³n plena nos permite sostener ese imaginario con estabilidad y claridad. El Vajrayana tambiĆ©n incluye las meditaciones Mahamudra y Dzogchen y aquĆ­, de nuevo, se hace un fuerte Ć©nfasis en la atenciĆ³n estable, luminosa y no-reactiva, de la misma forma que en el Zen. Pero el fundamento para estas prĆ”cticas de sabidurĆ­a sigue siendo el desarrollo de equilibrio mental, que incluye una atenciĆ³n calmada y vĆ­vida.


En las prĆ”cticas Mahamudra autĆ©nticas, por ejemplo, uno se entrena primero en las enseƱanzas fundamentales de las Cuatro Nobles Verdades, incluyendo las prĆ”cticas de Ć©tica, equilibrio mental y sabidurĆ­a. Entonces uno se aventura en las enseƱanzas Mahayana, especialmente en las del ideal del Bodhisattva, las explicaciones de la ā€œPerfecciĆ³n de la SabidurĆ­aā€ acerca de la vacuidad y la originaciĆ³n dependiente, y la naturaleza bĆŗdica. Sobre esa base, uno se inicia en el Budismo Vajrayana, que tiene sus propias prĆ”cticas Ćŗnicas para transmutar nuestro cuerpo, palabra y mente en el cuerpo, la palabra y la mente de un buda. Finalmente, uno se entrena en la visiĆ³n, meditaciĆ³n y forma de vida especĆ­ficas de la tradiciĆ³n Mahamudra. La meditaciĆ³n conlleva una especie de ā€œno hacerā€ radical, en el que uno descansa en la conciencia desestructurada, al soltar el aferrarse a todo tipo de apariencias sensoriales, recuerdos y pensamientos. Como resultado de dicha prĆ”ctica, todas las experiencias surgen gradualmente como ayuda al despertar espiritual de uno, y finalmente todos los fenĆ³menos se perciben como expresiones puras de la conciencia primordial, o naturaleza bĆŗdica.


La primera fase de la meditaciĆ³n Dzogchen, conocida como el ā€œlogroā€, es muy similar al Mahamudra, y a primera vista podrĆ­an parecer idĆ©nticas a la atenciĆ³n desnuda que se practica en la tradiciĆ³n vipassana moderna y en el Zen. Pero como hemos observado, en el debate sobre la atenciĆ³n plena correcta, el contexto de nuestra prĆ”ctica es crucial, y mĆ©todos que aparentan ser iguales en la superficie podrĆ­an tener profundas diferencias subyacentes. Por ejemplo, era tradicional que los monjes Zen generalmente se entrenaran en Ć©tica y que estudiaran los grandes tratados de su tradiciĆ³n durante aƱos antes de dedicarse unipuntualmente a la meditaciĆ³n. Lo mismo es cierto a menudo en el Budismo Theravada y tibetano. Cada una de estas tradiciones presenta la prĆ”ctica de meditaciĆ³n en el contexto de su propia cosmovisiĆ³n, profundamente fundada en la comprensiĆ³n budista.


ĀæCuĆ”les son algunas de las caracterĆ­sticas diferenciadoras en las cosmovisiones Mahayana y Vajrayana que hacen de su uso de la atenciĆ³n plena diferente del de la tradiciĆ³n Theravada? La atenciĆ³n plena correcta emerge Ćŗnicamente en el contexto de la visiĆ³n correcta y la intenciĆ³n correcta, y cada una de esas escuelas de Budismo tiene su propia interpretaciĆ³n particular de esos dos Ćŗltimos elementos del Ɠctuple Noble Sendero. En el Budismo Theravada, la visiĆ³n correcta se centra en los tres temas de la impermanencia, el sufrimiento y la ausencia de yo. La intenciĆ³n correcta es una motivaciĆ³n para la prĆ”ctica en base al reconocimiento de la naturaleza y las causas del sufrimiento, y al anhelo de conseguir la liberaciĆ³n irreversible de todas las aflicciones mentales que se encuentran en la raĆ­z del sufrimiento. Algunos maestros vipassana contemporĆ”neos rara vez hacen Ć©nfasis en la visiĆ³n correcta o la intenciĆ³n correcta, y creo que hay dudas de que la prĆ”ctica de atenciĆ³n plena resulte en cualquier realizaciĆ³n que ā€œtrasciende el mundoā€ por sĆ­ sola. De nuevo, si la atenciĆ³n plena tal y como se la conoce comĆŗnmente hoy fuera lo Ćŗnico que se necesita para alcanzar la liberaciĆ³n, entonces el resto de enseƱanzas del Buda serĆ­an innecesarios.


En el Budismo Mahayana, la atenciĆ³n plena correcta se practica junto a la visiĆ³n de la vacuidad, la originaciĆ³n dependiente y la naturaleza bĆŗdica, y con la intenciĆ³n de alcanzar la iluminaciĆ³n perfecta por el bien de todos los seres sintientes. Sin dicha visiĆ³n y motivaciĆ³n, se dice que la prĆ”ctica de la atenciĆ³n plena y cualquier forma relacionada de meditaciĆ³n no conducirĆ” a la budeidad. En la tradiciĆ³n Vajrayana, la visiĆ³n correcta incluye la ā€œvisiĆ³n puraā€ de percibir todos los fenĆ³menos como expresiones de la conciencia primordial, y la intenciĆ³n correcta es la motivaciĆ³n altruista para conseguir la iluminaciĆ³n perfecta tan rĆ”pido como sea posible por el bien de todos los seres. Esta es la misma motivaciĆ³n que en la prĆ”ctica Mahayana, pero tiene un mayor sentido de la urgencia.


En cada uno de estos casos, la atenciĆ³n plena tiene un sabor distinto, de la misma forma que si se practica con una cosmovisiĆ³n materialista y una motivaciĆ³n mundana ā€“ es decir, simplemente para aliviar el estrĆ©s y encontrar mayor felicidad Ćŗnicamente en esta vida. Cuando la atenciĆ³n desnuda se practica en el contexto de una cosmovisiĆ³n moderna y materialista, no hay sustento para creer que producirĆ” los mismos resultados que cuando se practica en el contexto del Budismo Theravada, Mahayana o Vajrayana.


En el curso del siglo pasado, el budismo ha pasado por una especie de reforma protestante, con el declive del monacato y la creciente popularidad de la meditaciĆ³n entre los budistas laicos. Es fantĆ”stico que, en la actualidad, tanta gente incorpore la meditaciĆ³n budista a su dĆ­a a dĆ­a. Pero es importante que no ignoremos el valor de dedicar aƱos al estudio y la prĆ”ctica de la meditaciĆ³n como nuestra Ćŗnica vocaciĆ³n. DespuĆ©s de todo, no confiarĆ­amos nuestra dentadura a alguien que Ćŗnicamente haya hecho una serie de talleres de odontologĆ­a y practicado durante una hora o asĆ­ al dĆ­a, de modo que, Āæno deberĆ­amos ser mĆ”s cuidadosos cuando confiemos nuestras mentes a instructores de meditaciĆ³n que no tengan aƱos de entrenamiento profesional en la teorĆ­a y prĆ”ctica de la meditaciĆ³n?


Todo depende de nuestra visiĆ³n e intenciĆ³n respecto a la meditaciĆ³n. Si lo que realmente queremos es una especie de terapia meditativa que nos ayude a aliviar el estrĆ©s, resolver problemas psicolĆ³gicos personales y llevar una vida mĆ”s equilibrada, no necesitamos maestros de meditaciĆ³n altamente cualificados. Pero en el que caso que nos pongamos unas metas mĆ”s elevadas ā€“ liberarse del ciclo de la existencia y realizar la perfecta iluminaciĆ³n ā€“, entonces tenemos que confiar en aquellos que se han entrenado profesionalmente durante aƱos en la teorĆ­a y la prĆ”ctica de la meditaciĆ³n. Tradicionalmente, los monĆ”sticos han jugado un rol crucial en este sentido, y espero que lo sigan haciendo en el futuro. Pero para que eso ocurra, necesitan el apoyo de la laicidad budista, como lo han hecho en el pasado.


Con budistas a tiempo parcial en nuestras comunidades occidentales, Āæno es poco probable que generemos maestros iluminados? Si solo tuviĆ©ramos cientĆ­ficos a tiempo parcial, ninguna rama de la ciencia hubiera progresado al nivel de sofisticaciĆ³n actual. De la misma forma, si solo tuviĆ©ramos doctores y psicoterapeutas a tiempo parcial, estarĆ­amos mucho peor respecto a nuestra salud fĆ­sica y mental. De forma mĆ”s amplia, imagina un mundo con solo mecĆ”nicos, lampistas, granjeros y profesores a tiempo parcial. Si dejĆ”ramos todas las profesiones principales en las manos de novatos, la civilizaciĆ³n moderna se empobrecerĆ­a inconmensurablemente.

El camino al despertar espiritual es el mĆ”s retador de todos los empeƱos humanos, y conlleva la transformaciĆ³n mĆ”s profunda del ser humano, de una criatura engaƱada y miserable a un sabio iluminado. Si deseamos generar maestros iluminados en la sociedad moderna, entonces los individuos que deseen dedicarse a este camino de todo corazĆ³n ā€“quieran o no tomar la ordenaciĆ³n monĆ”sticaā€“ deberĆ­an tener todo el apoyo posible. Este serĆ­a nuestro mayor regalo a las generaciones futuras.



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